Tiempo que no tiene precio

Uno de cada siete uruguayos realiza actividades voluntarias, fundamentalmente en organizaciones vecinales y de ayuda social

El trabajo voluntario, la militancia, el dedicar horas importantes de la vida a tareas no remuneradas en beneficio de otras personas, de una institución o una causa, fue una actividad que gracias a un porcentaje muy elevado de uruguayos hizo posible el funcionamiento de las comisiones de fomento escolares, las comisiones de fomento barriales, las comisiones pro colaboración policial, los clubes y comités políticos, los sindicatos, las agremiaciones rurales y empresarias, los colegios profesionales, los centros comerciales e industriales, los clubes deportivos, las instituciones de ayuda social o beneficencia, los clubes sociales, la actividad parroquial, el proselitismo político o religioso.

Existe la percepción de que la militancia y el trabajo voluntario fueron muy altos en el Uruguay de las décadas de 1950, 1960 y comienzos de 1970, y sin duda también en los últimos tres cuartos de la década de 1980. Pero no hay cifras ni estudios que permitan cuantificar tres datos cruciales: cuántas personas se dedicaban a tareas voluntarias o militantes, a qué tareas se dedicaban (y en qué proporción), y finalmente cuántas horas dedicaba cada voluntario a dichas labores.

Hoy uno de cada siete uruguayos se dedica a tareas voluntarias, aunque es mucho más elevada la proporción en el interior (por cada 10 montevideanos que dedican horas a labores gratuitas, lo hacen 17 habitantes del interior). Ello quiere decir que de los casi 2,4 millones de personas de 15 años en adelante residentes en el país, aproximadamente algo más de 330 mil practican el voluntariado o militancia, por un promedio de cinco horas y media cada una por semana.

Estas cifras significan que en Uruguay se dedican a labores voluntarias: Por semana, algo más de 1,8 millones de horas Por mes, algo menos de 8 millones de horas Por año, entre 90 y 100 millones de horas

El concepto de trabajo voluntario está referido a las horas que la gente dedica sin remuneración alguna, por su propia voluntad, a realizar tareas en organizaciones sin fines de lucro. Sin duda hay otro tipo de labor voluntaria que no está contada, para empezar las que son amas de casa puras, que en forma gratuita realizan una labor la mayoría de las veces a tiempo completo. Pero también hay que contar las horas que un familiar o amigo dedica a cuidar o ayudar a otro. O las horas que una maestra o un profesor dedican fuera de su horario normal a atender problemas de los alumnos o los padres. O los profesionales cuando atienden consultas gratuitas. El voluntariado en un sentido amplio del término.

Cinco son las actividades que concentran la casi totalidad del trabajo voluntario institucionalizado:

La militancia vecinal en comisiones de fomento, comisiones barriales, comisiones vecinales, incluidos en Montevideo los concejos vecinales y demás comisiones que giran en la órbita de los centros comunales zonales. La militancia vecinal es realizada por el 4% de los habitantes mayores de 15 años y por el 6% en el interior.

La labor de ayuda social, en instituciones de ayuda humanitaria, de beneficencia, de protección a menores, mujeres, ancianos, desocupados, exreclusos, personas con discapacidades intelectuales o físicas y desamparados en general. Esta militancia es realizada por el 4% de la población del país.

La militancia religiosa, es decir, la labor que está directamente destinada a la propagación de la fe, al proselitismo religioso (2%).

La militancia gremial, ya sea en sindicatos de asalariados, gremios estudiantiles, cámaras empresarias, centros comerciales e industriales, gremiales rurales, colegios profesionales y en general asociaciones que vinculan a la gente en función de su actividad laboral o profesional (2%).

Y la militancia política, en clubes, comités, agrupaciones, movimientos y partidos políticos, que a mediados del siglo XX nucleaba seguramente a un número importante de la población, y hoy representa al 1%. Esta clasificación corresponde a la tarea voluntaria o militancia principal de cada uno. Hay casos, aunque no son numéricamente significativos, de labor voluntaria en más de un lugar. Y aparece otro tipo de tarea voluntaria por debajo del 1%, que es la realizada en las colectividades de inmigrantes o relacionadas con los diferentes orígenes nacionales y étnicos de los uruguayos.

 
Publicado en diario El Observador
junio 30  - 2001